Visita al CRAM


El pasado mes de noviembre, “l’Associació d'activitats subaquàtiques Blau Marí”, hizo una visita al CRAM (Fundació per a la conservació i recuperació d’animals marins).Con una gran respuesta por parte de los socios y familiares de nuestra “Associació d'activitats subaquàtiques Blau Marí”, confirmando una vez más el compromiso que tenemos con nuestro medio de vida, “el mar”.El CRAM es una ONG dedicada a la conservación del mar, sus ecosistemas y las especies en peligro que lo habitan.

 


Si queréis información, la podéis encontrar visitando la página Web www.cram.es Al llegar al centro, nos recibió María, que nos dio una pequeña explicación de lo que iba a ser la visita. Poco a poco nos fue introduciendo en el mundo del CRAM, como nació, que hace, como se financia. Nos enseñaron como hay que actuar cuando nos encontramos a un animal marino con síntomas de estar en peligro, ya sea un mamífero un ave, una tortuga etc...

 


Cada animal tiene diferentes tratamientos. Para rescatar delfines, por ejemplo, el CRAM dispone de una camilla especial para transportarlo causándole los menos problemas posible, ya sean físicos o de estrés.
Pudimos ver la piscina donde los defines se recuperan, como lo hizo Ulises, que fue uno de los primeros delfines rescatado, curado y devuelto al mar con éxito por el CRAM, también pudimos ver el laboratorio y la sala de operaciones, hasta que llegamos a la zona que más esperábamos todos, pero sobre todos los pequeños del grupo: la zona de recuperación de Tortugas Marinas.

 


Por ultimo María nos llevó a una sala para pasarnos unas diapositivas con las cuales nos acabó de informar de los trabajos que realizaba el CRAM y de cómo podíamos contribuir a salvar la vida marina, de nuestras costas. Si tenéis la oportunidad de visitar de visitar el CRAM os aconsejo que no la dejéis pasar porque es una visita instructiva, didáctica y muy interesante, sobre todo para los niños. Es cosa de todos cuidar de nuestros mares y es necesario empezar ya. Los buceadores somos privilegiados al poder disfrutar de ese mundo maravilloso, increíble y misterioso. Si queremos seguir viviendo estas sensaciones y si queremos que nuestros hijos y nietos las vivan debemos hacer algo al respecto.

¿No creéis?

Kiko